Con un enfoque centrado en el desarrollo humano, la resiliencia climática y el acceso seguro al recurso, líderes globales, científicos y sector privado abordan el desafío más crítico de nuestra era: cómo garantizar agua potable e inocua para el progreso de la humanidad.
La calidad del agua: Una prioridad invisible pero urgente
Mientras que la escasez hídrica suele captar la atención pública, la calidad del agua opera en una dimensión igualmente vital pero invisible. Un recurso hídrico contaminado o no regulado neutraliza cualquier esfuerzo de suministro, exponiendo a riesgos sanitarios a comunidades rurales, centros urbanos e industrias productivas.
En Chile, el cambio climático y las exigencias normativas exigen análisis técnicos de alta precisión. Asegurar la inocuidad mediante estrictos estándares técnicos, como la acreditación NCh-ISO 17025:2017, no es un mero formalismo: es la garantía de que el agua que abastece una escuela, un hospital, una faena industrial o un predio agrícola sea biológica y químicamente segura.
40 años respaldando la seguridad hídrica en Chile
Desde los años 70, el Laboratorio Químico Sanitario Carlos Latorre asume el compromiso de actuar como una voz técnica rigurosa y cercana. Durantes los últimos 40 años hemos presenciado la evolución de las exigencias regulatorias e industriales, adaptando nuestra infraestructura e incorporando equipos de químicos, bacteriólogos e ingenieros de primer nivel.
Detrás de cada muestra analizada en nuestros laboratorios existe un propósito social y productivo. Entendemos que la inocuidad hídrica es un pilar fundamental para la salud pública y la sostenibilidad económica del país.
En el marco de la Semana Mundial del Agua, reafirmamos nuestra misión: aplicar la ciencia y la ética profesional al servicio de la salud, asegurando que cada gota monitoreada sea sinónimo de tranquilidad para las familias y las empresas de Chile
